Piscis, despertar y permanecer despierto.

EL PESCADO ADORMECIDO

El Piscis adormecido permite que la basura emocional y mental se amontone en su psique a través de la negación y las fantasías. El problema consiste en que cuando el silencioso poder sin identificar del subconsciente no es reconocido, sabotea subversivamente nuestras intenciones conscientes. En nuestra confusión e ilusión culpamos fuerzas exteriores por nuestros problemas y circunstancias.
Piscis es sensible a todo y todos. Un Piscis adormecido a menudo es víctima de su propia sensibilidad ya que es incapaz de discernir entre él mismo y las energía de su entorno. Su plexo solar está abierto y sin disciplina, lo cual le lleva a ser vulnerable a las energías del plano astral y a su propio subconsciente. Es fácil impresionarle psíquicamente y todavía no dispone de las herramientas para llevar por buen camino el alto nivel de conexión que experimenta con otros, su entorno y otras dimensiones de realidad. No dispone de las fronteras personales que le permiten separarle de los demás.
El impulso instintivo de Piscis es expresado a través de sus emociones. La conexión con el mundo de los sentimientos de los Peces adormecidos es ilógica y sin estructura. Su necesidad de expandir su repertorio de experiencias no tiene una base práctica. Sus sentimientos altruistas le llevan a abandonarse a sí mismo. Su ansia a fundirse es tan irresistible que se pierde en la fusión con otra persona y su entorno. Esta forma de auto-sacrificio es inconsciente y poco saludable.
La naturaleza expansiva del acuoso Piscis también pueden llevarle a dominar su entorno y relaciones extendiendo indiscriminadamente sus aguas (emociones y deseos) a todo y todos. "El agua se funde con todo, doblando y oscureciendo las líneas de la claridad, nublando toda separación y patrones de estructura. Así, en su afán por extenderse, Piscis tiene al nivel personal la tendencia de querer tomar el control y, a través de un sutil "filtro", a veces logra controlar su entorno de forma asombrosa.
El idealismo soñador de Piscis, inspirado por su necesidad de fundirse con el otro mundo de su mentor Neptuno, le llevan a abusar del alcohol, de las drogas y otras substancias y regocijarse en formas de comportamiento escapistas. El Piscis adormecido se ve atraído a grupos religiosos que demandan una dependencia total y se concentran en el emocionalismo y auto-sacrificio a favor del grupo (o líder del grupo). El Piscis adormecido elegirá el glamour religioso en vez de la disciplina mental que puede deshacerle del velo de la ignorancia.
El Pescado adormecido se ahoga en un mar creado por él mismo a base de emociones indeseables e indescriptibles. Fluye tanto a favor como en contra de la corriente y es incapaz de discriminar que corriente le llevará a su destino.
El aislamiento y la sumisión son las expresiones inconscientes de lo que a un nivel más despierto de conciencia serán soledad concientemente elegida y rendición. A menudo le negamos la expresión normal a los impulsos inconscientes. A pesar de ello, no por ello desparecen. De hecho nuestras motivaciones inconscientes, deseos y motivaciones crean nuestra realidad. A menudo son la fuente de nuestra ruina. El Pescado adormecido atrae condiciones internas y externas de impotencia, atadura, aislamiento y encarcelamiento.
Cuando está adormecido, Piscis sufre del confuso miedo de que algo o alguien está intentando controlar o destruirle. Este estado mental de miedo, el cual se convierte en paranoia, puede ser la causa de que intenta aislarse de interacciones con otros, especialmente relaciones íntimas. Pero el aislamiento tan sólo agrava sus sentimientos de soledad y la sensación de impotencia personal.
Adormecido, Piscis puede sacrificar su propio desarrollo y ambiciones materiales para otros motivado por una sensación de culpabilidad, obligación o un impulso instintivo de pagar una deuda o karma. El Piscis adormecido interpreta mal lo que es el auto-sacrificio, lo cual es a menudo usado como una excusa para esconder su miedo a enfrentarse a la vida. Detrás del aparente sacrificio se esconde una sensación de impotencia y la inhabilidad de manejarse para realizar los quehaceres diarios de forma práctica. En el peor de los casos, el sacrificio mal dirigido puede convertirse en auto-destrucción y auto-aniquilación. Problemas de falta de atención están relacionados con la energía de Piscis. Esta persona no sabe donde concentrar su energía y atención. Para Piscis la única respuesta es el amorfo y omnipresente poder de Dios, el cual debe experimentar dentro de él mismo.

EL PEZ QUE ESTA DESPERTANDO
El Piscis que está despertando se da cuenta de que debe reparar su dañado mundo interior, el cual está embrujado por miedo al abandono y una sensación de aislamiento. El perdonarse a uno mismo es uno de los factores claves en su búsqueda espiritual de la paz e integridad. El examinar nuestra Alma y la curación de heridas interiores son cosas que requeridas antes de que Piscis pueda dedicar su vida a su sueño de fundir a muchos con el Uno. Para responder a la llamada universal debe cultivar una sensación interior de seguridad. Piscis debe dejar de resistirse y rendirse a la intrigante aventura hacia el mundo interior del Alma. La auto-reflexión y un conocimiento más profundo de su Ser espiritual le permitirán estar a solas sin sentirse solo o abandonado.
La llamada al despertar de Piscis viene en forma de la pérdida de poder personal, viajes al hospital, o tiempo en prisiones literales o figurativas. A través de la experiencia de su propia impotencia, el Pescado se da cuenta de que no es nada sin un lazo de unión al resto de la vida. Tarde o temprano debe sacrificar su limitado ego para poder pasar a formar parte de un todo más amplio y ofrecer su energía y sabiduría en servicio del bien común.
Es a través del sendero del servicio y la rendición de la voluntad individual a favor de la Voluntad Divina como el Pescado encuentra la seguridad y la conexión que busca.
El Pescado debe aprender a nadar en el océano cósmico sin perderse. Los Piscis que están despertando empieza a orientarse con las corrientes que sirven sus mejores intereses. Empieza a encontrar un sentido de la dirección dentro de su potencial universal. Adquiere un ritmo más conciente de su fluidez, lo cual le ayuda a alcanzar un equilibrio entre sus mareas altas y sus mareas bajas.
En las mareas altas, conecta con el Plan Divino y por ello es capaz de infundir una comprensión cohesiva a los esfuerzos comunes. Su conexión con la fuente le da un aparentemente ilimitado apoyo de recursos internos y externos de los que disponer. A medida que Piscis integra la energía práctica y concentrada de Virgo, es capaz de dar expresión a su enorme potencial.
En las mareas bajas, Piscis debe retirarse, recomponerse. Debe escurrir la esponja de todas las energías que ha absorbido durante la marea alta. Piscis siempre necesita estos momentos para recargarse espiritualmente.
El Piscis que está despertando sintoniza con valores álgidos y realidades espirituales. Aprende a integrar lo real con lo ideal, lo sagrado con lo profano y lo instintivo con lo intuitivo. A medida que empieza a discriminar, afirma su sensibilidad hacia sí mismo, otros y su entorno.
El Pescado debe aprender a establecer fronteras sin ser defensivo. Fronteras creadas a través del retiro del mundo o barreras artificialmente construidas para evitar situaciones u otros seres humanos sólo sirven para crear barreras entre el Pescado y la Fuente y nunca le harán sentirse seguro. Dos de los objetivos de las fronteras son el crear una sensación de seguridad y el formar un sentido de la identidad. Para Piscis, esto es un problema. Por su naturaleza acuosa se funde con todo y con todos. El Pescado dispone de una sola opción. Debe identificarse con la Fuente y obtener su seguridad fundiéndose con la Fuente. Todo lo que no sea identificarse y fundirse con la Luz y Amor Divinos no funcionará al no ser lo suficientemente auténtico para Piscis.
Piscis a menudo aprende sus lecciones a través de experiencias cercanas a la muerte. El mayor miedo humano es la muerte. El miedo a morir es la raíz de todo miedo. Cuando te das cuenta de que tu cuerpo muere pero tu como conciencia sobrevives, el miedo desaparece simplemente porque no es real. El miedo como una emoción que nos comunica avisos e información siempre estará ahí. Pero el miedo aferrador del que hacemos uso para tener una identidad desaparece. Ya no es necesario. Piscis nos enseña que una vez que has encontrado la muerte y experimentas que sigues con vida, la vida se vuelve más relajada y llena de amor.

EL PEZ DESPIERTO
El Pescado despierto se ha dado cuenta de que no existe otro recurso que el rendirse a la conciencia Divina. Los otros signos tienen problemas humanos que pueden distraerles de Dios. Piscis no los tiene. La alternativa de permitir que sus miedos subconscientes dominen su vida ya no es una opción. El Piscis despierto ya no puede esconderse. El Pescado se siente seguro y a salvo en Dios. Ha encontrado a su Amado. El estar enamorado se ha convertido en un estilo de vida.
El Piscis despierto pasa del "seguir" impulsos de Piscis adormecido a "llevar" impulsos del Piscis que está despertando al "flujo" natural del verdadero sirviente de Dios. Lo desconocido que una vez fue una amenaza para el Pescado adormecido es ahora un alivio y un consuelo para el Pescado despierto.
A través de su intuición, el Piscis despierto conoce el Plan Divino. Ahora es capaz de elegir el auto-sacrificio de forma conciente y apropiada, y dedicar su vida al servicio universal sin perderse, ser víctima de abusos o ataques. Tal y como la tremenda energía de las olas del océano, la fuerza espiritual del Piscis despierto no conoce barreras y es una fuerza irresistible.
Piscis nos enseña que hay fuerzas mayores trabajando por encima de los complicados escenarios e intrigas de la mente. Piscis nos enseña a sintonizar y estar preparados y después relajarnos y seguir el flujo. Piscis nos avisa de escuchar la llamada, pero no a quedarse sentado e intentar influir cuando esa llamada vendrá. La Planificación Divina está al control. No podemos determinar la Gracia, pero podemos estar preparados para reconocer y recibirla.
El Piscis despierto es el portal a la dimensión Divina de la realidad. Una vez que se ha fundido confortablemente con el Amor Divino, puede ayudar a otros a hacer lo mismo. Piscis es capaz de oír el silencioso sonido del universo. Piscis responde a la llamada silenciosa del silencio. La herramienta de Piscis es el guante de seda, no el bate de béisbol. A Piscis sólo le hace falta gritar "Buuuuu!" y las paredes de Maya se derrumban. Piscis nos viene a contar que la fiesta ya ha empezado, "ven a celebrar la Verdad eterna que siempre ha sido, es en este momento y siempre será". Piscis nos da a conocer que ya estamos en casa. Simplemente debemos despertar para darnos cuenta este hecho.

El Piscis despierto es un dispuesto instrumento de la Gracia de Dios, una luz auto-consciente que emite la Luz de la conciencia Divina. El Piscis despierto no se doblega ante ningún dogma o sistema de creencia. (Ni siquiera existen allí donde Piscis reside.) Piscis simplemente se regocija en lo que ES.
Flotando en su nube celestial, el Piscis despierto nos recuerda "cuan sublime es el no hacer nada y descansar después."
El Piscis despierto nos ayuda a entender como acceder a soluciones para cada desafío. Nuestra mente es parte de la Mente Universal, la cual se extiende a través de la totalidad del universo. Cuando abrimos nuestra mente consciente a la Mente Universal, la sincronización abre caminos que nos guían a través de cualquier problema. A través de la Mente Universal experimentamos al universo entero como algo generoso, precioso y exento de todo lo que no es un acto de Amor.

PALABRAS CLAVE
Tomado de:"Soul-centered Astrology", Alan Oken

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Esta categorización de los Piscis como místicos religiosos es absurda. Intelectuales como Einstein y Buñuel lo demuestran.

¡Ni dios, ni estado!

¡Vivan los piscis anarquistas en contra de la superstición y la religión!

Anónimo dijo...

Ja ja, el comentario anterior no es de un pisciano seguramente. Einstein no era un intelectual, era un intuitivo místico enorme, con lo cual accedía a realidades que luego trataba de procesar y explicar utilizando un cerebro muy bien afinado sin duda. Tal vez si hubiera apagado un poco el ruido de su cerebro habría llegado a ser un místico de la talla de Meister Eckhart o Ramakrishna. Einstein ciertamente no creía en un Dios viejito y de barba blanca, pero sí creía en un Dios equivalente a la verdad absoluta, al plan universal perfecto e inmutable, del cual siempre se declaró maravillado y fascinado.
La Religión no es el opio de los pueblos, muy por el contrario, la verdadera religión es lo único que puede despertarlos. Saludos.

patricia ivette mendez meyreles dijo...

En Completo Acuerdo contigo Anónimo!